
El escándalo de elegibilidad en la ONEFA ha entrado en una fase crítica. Ayer se llevó a cabo la audiencia ante la Comisión de Elegibilidad, donde se desahogaron las pruebas relacionadas con el estatus de jugadores clave como Edson Rincón y Mirko Martos. Sin embargo, la estrategia de la liga no parece centrarse en la justicia deportiva, sino en la dilación y la inhabilitación por desgaste, todo ello bajo un manto de opacidad.
El oscuro manejo de la elegibilidad de jugadores clave como Edson Rincón y Mirko Martos comienza a tomar una forma preocupante. De acuerdo al reportero de Monterrey Sebastián Moreno, la condición impuesta por la Comisión de Elegibilidad de la ONEFA —responder a las instituciones de manera individual y sin hacer públicos los dictámenes— no es solo una falta de transparencia: es la señal de una estrategia de dilación conocida y temida.
Existe la sospecha de que la ONEFA busca alargar la resolución hasta terminada la temporada sin otorgar una respuesta definitiva es ya un eco doloroso en la memoria de la liga. Este modus operandi nos remite directamente al polémico caso del año pasado con el QB de Pumas Acatlán, Víctor Patiño.
La opacidad y las presuntas maniobras competitivas han sacado de circulación a cerca de 20 jóvenes talentos, incluyendo a Edson Rincón y Mirko Martos, pero las fuentes ya no temen señalar al presunto responsable de operar el bloqueo.
La sospecha de que la ONEFA busca alargar la resolución hasta terminada la temporada se basa en antecedentes dolorosos. El caso del QB de Pumas Acatlán, Víctor Patiño, se convirtió en un símbolo de la lucha de los jugadores contra la opacidad administrativa.
El joven mariscal de campo se vio forzado a demandar a la liga y recurrir a instancias legales superiores (como la CAAD e incluso el amparo) para recuperar su derecho a jugar, el cual la ONEFA había bloqueado. La liga, en lugar de acatar las resoluciones o debatir con transparencia, optó por la estrategia de ganar tiempo y, finalmente, imponer castigos a quienes se atrevieron a alinear al jugador.
Esta acción legal externa, que escaló hasta los tribunales, demostró que la vía administrativa interna de la ONEFA es, en el mejor de los casos, un laberinto y, en el peor, una herramienta para sacar de circulación a jugadores valiosos cuya elegibilidad resulta incómoda para ciertos intereses o reglamentos interpretados a conveniencia.
El caso de Edson Rincón es el más reciente y escandaloso. Tras un debut dominante contra Aztecas UDLAP, en el que se convirtió en el centro de atención de la Liga Mayor, se le notificó su inelegibilidad horas antes de su siguiente partido contra Pumas CU.
La alerta de su supuesta inelegibilidad presuntamente provino de la UDLAP, el rival que sufrió la derrota en el Clásico Poblano a manos de Rincón. Esta notificación, tardía y malintencionada, castiga a un QB nacional. Rincón, como muchos otros, ya contaba con una credencial de jugador vigente y había disputado juegos antes de esta notificación, lo que subraya la presunta negligencia burocrática de la ONEFA.
El caso de Edson Rincón no es un incidente aislado. Lo que hemos confirmado con fuentes cercanas a los programas es un problema estructural que exhibe una negligencia administrativa sin precedentes: alrededor de 20 jóvenes talentos de Liga Mayor fueron declarados inelegibles DESPUÉS de que la temporada ya había arrancado.
Este dato es el golpe más duro a la credibilidad de la ONEFA:
Aceptados como Jugadores Vigentes: Todos estos prospects (incluidos Rincón y, en su momento, Martos) completaron el proceso de alta y contaban con una credencial de la ONEFA vigente.
Inhabilitación Tarde: La Comisión de Elegibilidad esperó a que la Semana 1 terminara, y en algunos casos, incluso a la Semana 4, para notificar la inhabilitación.
Esto va más allá de la burocracia. Significa que la liga validó el estatus de estos jugadores, permitió que entrenaran, que sus equipos planificaran sus rosters y, lo más grave, que jugaran partidos oficiales. La notificación post-kickoff no es un error de papeleo; es una confirmación de que la ONEFA presuntamente ha utilizado su proceso de elegibilidad como una herramienta de castigo y dilación, afectando la integridad de la competencia.
La pregunta es simple: si 20 jugadores tenían credenciales vigentes, ¿por qué la ONEFA esperó a que el espectáculo comenzara para dictar su veredicto? La única respuesta lógica es que el objetivo no es la claridad, sino el silencio administrativo para que la temporada termine antes de que los jugadores puedan defender su derecho a jugar.
🔎 Información de aliados dentro de ONEFA
— Marco Martos (@marcomartos) September 23, 2025
Nos confirman que no es la Comisión de Elegibilidad ni el Presidente de ONEFA quienes se oponen a que Mirko juegue.
El verdadero obstáculo es Rafael Duk, quien está moviendo los hilos y operando en contra de un joven estudiante mexicano
El Verdadero Obstáculo: La Presunta Injerencia Ilegal del IPN
El manejo oscuro de estos casos encuentra su explicación, según varias fuentes, en una presunta intervención extralegal que viola el reglamento de la propia liga.
De acuerdo a Marco Martos, padre de Mirko Martos, y confirmado por presuntos aliados dentro de la ONEFA, el problema no reside en la Comisión de Elegibilidad ni en el Presidente. Martos fue contundente en sus redes sociales el pasado 23 de septiembre: «El verdadero obstáculo es presuntamente Rafael Duk, quien está moviendo los hilos y operando en contra de un joven estudiante mexicano.»
Rafael Duk, director de deportes del IPN, ha estado presuntamente presente e interviniendo en las juntas de la Comisión de Elegibilidad. Esto es una presunta violación directa del reglamento, que prohíbe explícitamente la intervención de cualquier persona que no sea miembro de dicha Comisión. Si bien el IPN tiene representación, la presunta injerencia indebida de Rafael Duk se ha convertido en el factor decisivo para bloquear a jugadores como Rincón y Martos.
La directiva de la ONEFA presuntamente ha permitido que esta injerencia se concrete, usando el silencio opaco y el reglamento interpretado a capricho como una herramienta para sacar de circulación a jugadores valiosos. La liga debe resolver esta situación de forma inmediata y aclarar la situación de los directivos que presuntamente utilizan su poder para dar un golpe bajo al talento y al futuro del fútbol americano nacional.